
El costo de una valuación de empresa y de qué depende el tiempo que tarda
Imagina a dos dueños de empresas medianas que piden cotización de una valuación a distintos valuadores. Uno recibe una propuesta breve y de entrega rápida. El otro recibe una más detallada y con un plazo mayor. Los dos se hacen la misma pregunta: si ambos trabajos se llaman “valuación de empresa”, ¿por qué cuestan y tardan tan distinto? Casi nunca es porque alguien cobre de más. El costo de una valuación de empresa depende de lo que se va a valuar, de para qué se va a usar y de la información que exista para hacerlo.
Este artículo no da cifras de honorarios, porque cualquier número sin conocer tu caso sería un adorno. Lo que sí hace es explicarte de qué dependen el costo y el tiempo, qué información te va a pedir el valuador y qué puedes preparar desde antes para llegar con claridad a la contratación.
Por qué no existe un solo costo de una valuación de empresa
Una valuación no es un producto de catálogo con precio fijo, es un proyecto cuyo trabajo cambia según el caso. Dos valuaciones de la “misma” empresa pueden ser, en realidad, trabajos muy distintos. Una puede ser una referencia interna para decidir si vale la pena explorar una venta. Otra puede ser un informe completo que debe sostener el precio frente a un comprador, a un banco, a una autoridad o a un socio con quien hay diferencias.
Por eso, cuando compares propuestas, la primera pregunta no debería ser “¿cuánto?”, sino “¿qué incluye?”. Si todavía estás definiendo para qué necesitas la valuación, te puede ayudar nuestro artículo ¿Cuánto vale una empresa antes de comprar o vender?, que explica los usos más comunes.
Los cinco factores que determinan cuánto cuesta una valuación de empresa
Aunque cada caso es distinto, casi todas las propuestas se construyen a partir de los mismos cinco factores.
Tabla: Flint Consulting®
A estos cinco factores se suma uno muy práctico: la urgencia. Un plazo muy corto puede exigir más personas trabajando en paralelo, y eso suele reflejarse en la propuesta.
Una valuación pensada para ayudarte a decidir si exploras una venta no es la misma que una pensada para sostener el precio frente al comprador. Antes de pedir cotización, define cuál necesitas.
Un ejemplo sin cifras: por qué dos cotizaciones de valuación pueden ser tan distintas
Para ver cómo se traducen esos factores en propuestas diferentes, observa este caso ilustrativo de una misma empresa que necesita dos usos distintos de la valuación.
Tabla: Flint Consulting®
Ninguna de las dos propuestas es mejor en abstracto. La A resuelve una necesidad y la B resuelve otra. Lo importante es no comparar sus importes como si fueran el mismo trabajo.
De qué depende cuánto tarda una valuación
El tiempo de una valuación se reparte entre dos relojes: el del valuador y el de la empresa. El primero corre mientras se analiza la información, se construye el modelo y se redacta el informe. El segundo corre mientras la empresa reúne y entrega los datos, responde preguntas y revisa el borrador. Con frecuencia, el segundo es el que más mueve la fecha de entrega.
Tabla: Flint Consulting®
Las etapas de entrega de información y de comentarios al borrador son las que más se alargan cuando no hay un responsable claro dentro de la empresa o cuando los datos llegan por partes. Un solo punto de contacto, con capacidad de conseguir información y tomar decisiones, suele acortar el proceso más que cualquier otro ajuste.
Tampoco conviene prometer una fecha sin haber resuelto antes lo que depende de ti. Un plazo realista se acuerda con base en cuándo tendrás lista la información, no en cuándo quisieras tener la cifra.
Información que pide un valuador y cómo prepararla antes de contratar
Cada valuador tiene su propia lista, pero casi todas giran alrededor de los mismos grupos de información.
- Estados financieros de los ejercicios recientes y el cierre más reciente disponible.
- Proyecciones o presupuesto, con los supuestos en los que se apoyan.
- Detalle de ingresos por cliente, producto o línea de negocio, y de los costos principales.
- Estructura societaria y, si hay varias empresas, cómo se relacionan entre sí.
- Deuda, garantías y compromisos financieros vigentes.
- Contratos relevantes con clientes, proveedores y arrendadores.
- Relación de activos importantes y de operaciones con partes relacionadas.
- Contingencias conocidas, como litigios, revisiones de autoridades o adeudos.
Si la valuación forma parte de un proceso de venta, buena parte de esta información coincide con la que pedirá un comprador. Por eso, nuestro artículo sobre cómo preparar el paquete financiero antes de buscar un comprador puede servirte como lista de verificación. Mientras más ordenada llegue la información, menos preguntas de seguimiento habrá y menos tiempo se perderá en aclaraciones. Si algún dato no existe o no está actualizado, dilo desde el inicio: es mejor que el valuador sepa qué falta a que lo descubra a la mitad del proyecto.
Cuánto cuesta una valuación de empresa: qué comparar entre una cotización y otra
Dos cotizaciones con la misma cifra pueden ofrecer cosas muy distintas, y dos con cifras distintas pueden estar cubriendo el mismo trabajo. Para compararlas, revisa que cada propuesta deje claro lo siguiente.
- Para qué uso y para qué fecha de valuación se prepara el trabajo.
- Qué entregable recibirás: un informe completo o un resumen de conclusiones.
- Qué información debe aportar la empresa y en qué fechas.
- Cuántas rondas de comentarios incluye y qué pasa si el alcance cambia a la mitad del proyecto.
- Si incluye sesiones para explicar el resultado a socios, comprador o asesores.
- Quién firma el informe y qué estándares sigue.
- Cómo se cobran los honorarios, por etapas o por proyecto, y qué conceptos quedan fuera.
Una propuesta clara en alcance protege a ambas partes: tú sabes qué esperar y el valuador sabe cuándo termina su trabajo.
Ajustar el alcance para reducir el costo es una decisión legítima, siempre que se tome a sabiendas. Una referencia interna puede ser suficiente para empezar a explorar una operación, pero conviene no presentarla ante un tercero como si fuera un informe completo.
Cómo llegar preparado a pedir la cotización de una valuación de empresa
Estos cinco pasos te ahorran vueltas antes de la primera reunión.
- Define para qué la necesitas y quién la va a leer. Es la decisión que más cambia el alcance.
- Elige la fecha de referencia. Por lo general es el último cierre contable disponible, pero depende de la operación.
- Nombra a un responsable interno que consiga la información y resuelva dudas.
- Reúne la información básica antes de la primera reunión, aunque no esté completa.
- Pide la propuesta por escrito y compara el alcance, no solo el importe.
En Flint Consulting® podemos platicar contigo el alcance, la fecha de valuación y la información con la que cuentas, para prepararte una cotización a la medida de tu caso.
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Si estás por contratar una valuación y quieres saber qué esperar, solicita una cotización en nuestra página de Valuación de empresas y activos de Flint Consulting®.
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